Mañana, hijo mío, todo será distinto

Cuando era pequeño, mi papá siempre me recitaba este poema cuando estaba triste.

Tras conocer a muchos venezolanos que me han manifestado cómo se sienten por la situación que atraviesa su país, he recordado la voz de mi padre, por lo que con cariño les comparto estas palabras:

 

 

Mañana, hijo mío, todo será distinto.
Se marchará la angustia por la puerta del fondo
que han de cerrar, por siempre,
las manos de hombres nuevos.

Reinará el campesino sobre la tierra suya
-pequeña, pero suya-
florecida en los besos de su trabajo alegre.

No serán prostitutas las hijas del obrero,
ni las del campesino;
pan y vestido habrá de su trabajo…honrado
Se acabarán las lágrimas del hogar proletario.

Mañana, hijo mío, todo será distinto.
Sin látigo, ni cárcel, ni fusil
que supriman las ideas.

Caminarás por las calles de tus ciudades,
en tus manos, las manos de tus hijos,
como yo no lo puedo hacer contigo.

No encerrará la cárcel tus años juveniles,
como encierra los míos;
ni morirás en el exilio.

Temblorosos los ojos
anhelando el paisaje de la patria,
como murió mi padre.

Mañana, hijo mío, todo será distinto…

 

Edwin Castro Rodríguez

Escrito por Hamlet Arias
Soy Psicólogo Clínico dominicano con amplia experiencia como orientador vocacional, ejercicio que he realizado casi una década.